viernes, 19 de abril de 2013

Las espinacas de Popeye



¡La salud ocular de Popeye debía ser excelente 
por su alto consumo de espinacas!


Que Popeye tenía unos músculos muy desarrollados (más los del antebrazo que los del brazo inexplicablemente) es algo que salta a la vista, de eso no cabe la menor duda... Y, ¡hablando de vista! esta es, precisamente, otra de las cosas que estoy seguro que Popeye tendría que tener de puta madre, además de una muy buena salud ocular, sobre todo a nivel de la retina.

Y… ¿todo eso por qué?

Ya se sabe que Popeye consumía ingentes cantidades de espinacas, lo cual provocaba que su fuerza aumentara a límites sobrehumanos. Al parecer esta idea surgió a raíz de un estudio que, debido a un error de imprenta, aseguraba que las espinacas presentaban un alto contenido en hierro (diez veces el valor real), por lo que se relacionó su consumo con una buena fortaleza física. Tienen hierro sí, ¡pero no tanto!

Dicho esto, no se puede asegurar que las espinacas proporcionen una mejora de la fuerza muscular, aunque existen estudios que sugieren que incrementan la síntesis de proteína en el tejido muscular, y éstas sí que aumentan la fuerza… pero bueno, no es nuestro campo. 

(*lectura recomendada sobre la posible influencia de las espinacas en el sistema muscular: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/02/110202_espinacas_popeye_mr.shtml)

Eso sí, de lo que no hay duda, y está demostrado, es de que las espinacas son buenas para ciertas estructuras que forman el globo ocular, y esta es la razón principal por la que hice este artículo. Lo de hablar de Popeye era un poco por nostalgia y para introducir el post, ya que dudo que alguien no se acuerde de él cuando se habla de espinacas. De hecho, se dice que los dibujos de Popeye aumentaron el consumo de espinacas a nivel mundial.




Lo primero que hay que saber es que la espinaca es una planta, de la familia de las amarantáceas, que se cultiva como verdura por sus hojas comestibles, grandes y de color verde muy oscuro.

Tengo una profesora en la Facultad que constantemente nos está diciendo que las espinacas son lo mejor que hay para una correcta salud ocular, y tratándose de quien es le hago absoluto caso. La razón principal de que esta verdura sea un aliado perfecto para estructuras oculares tan complejas como la retina o el cristalino, se debe a la presencia de una serie de componentes, entre los que destacan la vitamina A, la luteína y la zeaxantina.

La vitamina A es esencial para el proceso de la visión. Tiene, entre sus muchas funciones, la de generar pigmentos necesarios para el funcionamiento de la retina. En concreto, es necesaria para generar  el 11 cis-retinal, que es un isómero en forma “cis” del retinal (derivado aldehído de la vitamina A), que al unirse a una proteína llamada escotopsina, da lugar a la rodopsina, un pigmento visual que se encuentra en los bastones, un tipo de célula fotorreceptora de la retina especializada en la visión en condiciones de baja iluminación (condiciones escotópicas).




Para el caso de los conos, que son el otro tipo de células fotorreceptoras presentes en la retina y que permiten distinguir colores, las proteínas necesarias para generar los pigmentos visuales para cada uno de los tres colores primarios (rojo, verde y azul) serían: eritropsina, cloropsina y cianopsina. Tras unirse cada una de estas proteínas al 11 cis-retinal, darían lugar a los pigmentos visuales eritrolabe (para el color rojo), clorolabe (para el color verde) y cianolabe (para el color azul). Os dejo una tabla resumen más abajo para que no os liéis con la clase de bioquímica que os acabo de soltar.

*Hay que tener en cuenta que un cono sólo puede poseer uno de los tres tipos de pigmento que hemos visto. Este hecho determinará que existan conos sensibles a la luz roja, conos sensibles a la luz azul y conos sensibles a la luz verde.




¡Fijaros hasta qué punto es importante la vitamina A para la retina, que se le conoce también con el nombre de retinol!

Los otros dos componentes restantes, luteína y zeaxantina, van de la mano. Ambos son carotenoides (pigmentos orgánicos) pertenecientes al grupo de las xantófilas, debido a la presencia de uno o más átomos de oxígeno en su estructura. La zeaxantina es un isómero de la luteína, ya que aunque comparten la misma fórmula molecular, tienen estructuras moleculares distintas.




La luteína y la zeaxantina (pigmentos orgánicos de color amarillento) no pueden ser sintetizadas por nuestro organismo, por lo que se deben incorporar a la dieta diaria. Se encuentran, principalmente, en vegetales, particularmente en aquellos que tienen hojas de color verde oscuro (como las espinacas, coles…) y en algunas frutas, aunque en menor cantidad.

Ni la luteína ni la zeaxantina se consideran precursores de la vitamina A, al contrario de lo que ocurre con otros carotenoides, dado que no se convierten en retinol en el organismo. Presentan actividad antioxidante in vitro (Chopra & Thurnham, 1993) y se pueden encontrar tanto en el cristalino como en la retina, concretamente en una zona de ésta última llamada mácula lútea (zona de mayor agudeza visual). El apelativo “lútea” siempre hace referencia al color amarillo, que es precisamente el color que presenta dicha estructura debido a la presencia de luteína y la zeaxantina, como así demuestran diversos estudios. Por este motivo, también se les denomina “pigmentos maculares”.


Localización de la mácula en la retina del ojo


Lo más interesante de estos carotenoides, luteína y zeaxantina, es que protegen a esta delicada estructura de los daños de la luz azul (aquellas con longitudes de onda larga), que como ya sabemos, y si no lo sabes te lo digo, es la más perjudicial para la retina, y también para el cristalino. Con relación a esto, existen diversos estudios cuya línea de investigación se centra en el papel preventivo de estos carotenoides frente a las cataratas y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Hay que tener en cuenta que, con la edad, disminuye la concentración de pigmentos maculares.

Por otro lado, un alto aporte de vitamina A, luteína y zeaxantina a la dieta también mejora la sensibilidad al contraste, la cual puede ser evaluada en cualquier gabinete optométrico con el test de Pelli-Robson. Según un estudio realizado en la Universidad de Pekín, en el cual se administró, a tres grupos diferentes, una dosis de 6mg/día de luteína, 12 mg/día y sustancia placebo (maltodextrina) respectivamente, la sensibilidad al contraste mejoró en los dos grupos que aumentaron su dosis de luteína (el nivel sérico de luteína aumentó en torno al doble pasadas las 12 semanas que duraba el período de prueba).


Test Pelli-Robson (para valorar la sensibilidad al contraste)


Aparte de las espinacas, otros alimentos recomendados para una buena salud ocular por su alto contenido en vitamina A, luteína y zeaxantina son: yema de huevo (contiene luteína con una mayor biodisponibilidad), naranjas, acelgas, apio, espárragos… (ver más en la tabla)




Para acabar, se recomienda ingerir entre 6 y 10 mg de luteína al día y 800 µg/día de vitamina A, por ello es necesario que aumentemos la ingesta de fruta y verduras. Yo, si os soy sincero, no como toda la verdura que debería, aunque sí bastante fruta. Eso sí, tras estudiar y conocer sus beneficios a nivel ocular, espero que la cosa cambie a partir de ahora y así acabar haciéndole caso a las madres que nos repiten y repetirán hasta la saciedad lo de que hay que comer fruta y verduras. Si es que… si lo dice una madre, ¡por algo será!

¡Saludos!


Juan Carlos - Estudiante Óptica y Optometría UCM.


Bibliografía/fuentes:

- Virginia Melo. Ed. Reverté. Oscar Cuamatzi. Bioquímica de los procesos metabólicos.

- Tesis doctoral “Caracterización bioquímica y molecular de la carotenogénesis en frutos cítricos “ de Berta Alquézar García, Ingeniero Agrónomo (Universidad de Valencia)


http://www.naturimport.es/sites/naturimport.es/files/01%20Luteina_email.pdf (en este artículo se citan diferentes estudios relacionados con la cantidad de luteína y zeaxantina a nivel de la retina, así como estudios que investigan su función protectora contra la DMAE y cataratas)

- Estudio de la Universidad de Pekín (Sensibilidad al contraste): A 12-week lutein supplementation improves visual function in Chinese people with long-term computer display light exposure. "Una suplementación de 12 semanas con luteína mejora la función visual en personas de China con exposición prolongada a la luz de la pantalla del ordenador". L. Ma, X.-M. Lin, Z.-Y. Zou, X.-R. , Xu, Y. Li, R. Xu. Br J Nutr 2009;102(2):186-90 - doi: 10.1017/S0007114508163000 (enlace al artículo en PubMed: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19586568)

sábado, 16 de marzo de 2013

Más sobre radiación UV: horas y estaciones


Siguiendo con el tema preventivo frente a la radiación ultravioleta, en esta ocasión voy a hablar sobre un estudio que ha llegado a mis manos recientemente y que creo que es conveniente conocer, ya que me parece algo bastante interesante y muy a tener en cuenta.

En dicho estudio, realizado en el Campus Kanazawa Medical University (Japón), se llega a la conclusión de que las horas centrales del día (entre las 12 y las 16-17 horas aproximadamente en España) no siempre son las más peligrosas en cuanto a exposición ocular a la radiación ultravioleta, algo que va en contra de lo que se suele pensar habitualmente. De hecho en la mayoría de artículos, incluidos los de este blog, que tratan el tema de protección ocular frente a los UV, se habla de evitar las exposiciones solares a las horas centrales del día, pero sin reparar en las demás… ¡fallo técnico!

Y es que siempre se ha dicho, y con toda la razón, que esta franja horaria es las más peligrosa en cuanto a exposición solar por la posición del sol respecto a la tierra pero… más peligrosa ¿para quién?, ¿para la piel? ¿para los ojos? ¿para ambos? Pasa como en la vida misma, lo que puede ser bueno para uno, puede que no lo sea para el otro y viceversa. Ahora lo iremos viendo. 


Distribución de la radiación solar mundial. Unidad: kcal/(cm2/año)


Sí es cierto que las horas centrales del día, sobre todo en verano y en aquellas zonas de mayor radiación solar (ver mapa), son las que más riesgo entrañan para la salud, especialmente, como todos sabemos, a nivel dérmico. Por ende, también supone, por supuesto, un riesgo a nivel ocular. Esto es importante tenerlo claro y por eso, antes de continuar, quiero que os quedéis con este dato: el 95% de las personas asocia el UV con problemas en la piel pero sólo un 7% de las personas asocia el UV con problemas oculares. 
 
¡Ojo! El hecho de que las horas centrales del día sean las más peligrosas no quiere decir que el resto de horas no lo sean: la radiación solar siempre está presente, desde que amanece hasta que anochece. Es más, incluso los días nublados, con nubes altas, el índice de UV sólo se atenúa ligeramente a 0,9 en lugar del 1,0 existente cuando no hay nubes o éstas son mínimas. Sólo la lluvia, la niebla y las nubes bajas reducen significativamente la exposición a la radiación UV.


Fenómenos meteorológicos, como la niebla, sí reducen 
la exposición a la radiación UV


Como dijimos antes, prestamos más atención a la piel que a los ojos. La consecuencia de ello es que no tenemos en cuenta que algunos de los diferentes factores que afectan a la sobreexposición al UV influyen de manera distinta según se trate de la piel o los ojos. Esto es, precisamente, lo que se quiso investigar en el estudio japonés que vengo comentando. Concretamente, se determinó a qué horas del día, teniendo en cuenta las estaciones del año, los ojos recibían mayor impacto de radiación UV.

Para llevar a cabo dicho estudio, se equipó a un maniquí con unos pequeños sensores UV en los ojos y se procedió a medir la radiación UV-B que recibía desde el amanecer hasta el atardecer en dos días diferentes de los meses de Septiembre y Noviembre de 2006.

Los resultados que se obtuvieron resultan muy interesantes. Observando el siguiente gráfico, podemos extraer las siguientes conclusiones:




- En primavera, verano y otoño, la radiación UV, a nivel ocular, es mayor a primera hora de la mañana (alrededor de las 9.00) y entre las 14.00 y las 15.00 horas. Para ello hemos de fijarnos en la línea azul, correspondiente al día 21 de Septiembre (momento del año en el que la duración del día y de la noche es igual). También durante el ocaso la luz del sol incide más directamente sobre los ojos, por lo que, aun siendo la intensidad del sol más baja, puede existir una elevada exposición ocular al UV.

- A medida que nos acercamos al invierno, la máxima intensidad de radiación UV-B sobre los ojos, a día 21 de Noviembre (línea roja), se da a mitad del día, entre las 11.00 y las 13.00 horas.



Conclusiones a tener en cuenta:

- Las horas centrales del día, sobre todo en verano, aunque son las peores para la piel, no siempre lo son para los ojos. El motivo es que a esas horas el sol se encuentra en su punto más alto y, aunque sí te quemes la piel, los ojos están más protegidos por la sombra de la cabeza.

- No bajes la guardia. Aunque esté nublado o sea por la mañana temprano, no dudes en ponerte tus gafas de sol. El 90% de los usuarios llevan sus gafas esporádicamente cuando están al aire libre y el 61% de ellos las usa en menos de 1 de cada 3 salidas al exterior.

- No sólo hay que protegerse del sol durante los soleados días de verano. Ya hemos visto que en otras estaciones del año menos soleadas y a determinadas horas existe una elevada exposición ocular a los rayos UV.

- Las personas jóvenes son más vulnerables a la acción nociva de los rayos UV a nivel ocular, debido al mayor tamaño de la pupila (por lo que pasará más radiación UV), a la mayor transparencia de los medios oculares (como el cristalino) y a que pasan más tiempo al aire libre, como es lógico y normal. Además, a estas edades, el uso de gafas de sol es menor, sólo el 3% las usa regularmente.

- Existen otros factores, aparte de la hora del día y la estación del año, que afecta a la sobreexposición solar: la latitud (mayor radiación UV cuanto más cerca del ecuador), la altitud con respecto al nivel del mar y el tipo de superficie predominante en el lugar donde nos encontremos. Ten en cuenta que si estás en una zona donde hay mucha agua, nieve… el grado de reflexión de estas superficies (especialmente la de la nieve) hará que la radiación solar sea más intensa, aumentando así su potencial dañino.

- Si puedes, usa también sombrero o gorra con visera. Se ha demostrado experimentalmente que el uso de un sombrero de ala ancha puede reducir la exposición de los ojos a los rayos UV hasta en un factor de cuatro. También es aconsejable optar por gafas de sol envolventes (curvadas), ya que protegen mejor de los rayos periféricos.

- El uso frecuente de gafas de sol se ha asociado con una disminución del 40% en el riesgo de sufrir catarata subcapsular posterior. Además existen otras afecciones oculares, como vimos en otras entradas del blog, que se deben, entre otras causas, a la exposición excesiva a la radiación UV. 

- ¡Recuerda! El daño UV es acumulativo y aunque sus efectos a corto plazo no son tan "espectaculares" como, por ejemplo, una quemadura solar en la piel, hay que ser conscientes que los rayos UV están presentes día a día, dañando las estructuras expuestas a ellos.

- Es importante tener una alimentación variada y equilibrada (sobre todo rica en frutas, verduras...), ya que es fundamental para el proceso de la visión y para las distintas estructuras oculares.


*[Para ampliar información: http://optica-porlacara.blogspot.com.es/2012/08/radiacion-ultravioleta-vs-infancia.html]



Bibliografía/agradecimientos:

- Sasaki H. UV exposure to eyes greater in morning, late afternoon (mayor exposición ocular a la radiación UV en la mañana y en la tarde). The 111th Annual Meeting of the Japanese Opthalmological Society. Osaka - April 2007

- Karen Walsh. La radiación UV y el ojo (Johnson & Johnson Vision Care)

- Lectura recomendada: para saber más sobre estaciones y radiación solar: http://www.tiempo.com/ram/498/meteorologia-ii-los-movimientos-de-la-tierra-en-el-espacio-y-la-radiacion-solar-como-causas-del-rompecabezas-meteorologico/


Juan Carlos – Estudiante Óptica y Optometría UCM.





domingo, 10 de febrero de 2013

Orgullo de ser miope


¡Saludos una vez más! Muy especialmente, en esta ocasión, a los miopes (yo uno de ellos), ya que este post va dedicado exclusivamente a nosotros. Por una vez nos tocará ser egocéntricos y resaltar nuestras virtudes, ¡qué no se diga! En el caso de que no seas miope, no pasa nada, estás invitado a quedarte y hacerte una idea de cómo vemos la vida.

Mi idea es conseguir un post que refleje como resolvemos algunas situaciones cotidianas aquellos que tenemos este problema visual, que “ventajas” tenemos los miopes, etc, etc. Todo ello con el toque propio del blog, es decir, buen rollo y simpatía, cachondeo y un poco de ironía… sin ninguna intención de ofensa ni burla. Porque digo yo, ¿qué sería de nosotros sin sentido del humor? Incluso para lo malo… Así que como este blog (y el que lo escribe) tienen mucho de eso, voy a contar mi versión de los hechos. Seguro que muchos os sentiréis identificados y estaréis de acuerdo en que, ya que somos miopes y tenemos mala visión, mejor tener una visión positiva y llevarlo con orgullo y resignación, ¡que para eso no hacen falta gafas ni lentillas!

*Tengo que aclarar que en el post estoy hablando de miopes con ametropías bajas o moderadas (son las más comunes y no superan las 6-7 dioptrías), ya que es cierto que existen miopías altas (magnas) que son más graves y pueden cursar con complicaciones más serias, como ciertas patologías oculares. Aun así, independientemente del grado de miopía que tengas o incluso aunque no seas miope, no olvides la importancia de las revisiones oculares.


naranjaschinas.com


Dicen que de lo perdido saca lo que puedas… ¡eso lo saben bien los miopes!, y ante una falta de visión nítida y precisa, lo compensan (¡y lo aprovechan!) de múltiples formas en su vida diaria, lo que les acaba aportando una serie de “ventajas” que no tiene alguien con visión normal (emétrope). También suelen estar envueltos (sin quererlo) en situaciones graciosas y embarazosas, aunque se acostumbran rápido a ellas… ¡qué remedio! aquí la veteranía es un grado, claramente. Se me vienen a la cabeza algunas anécdotas y ejemplos de ello, ya veréis.

Es curiosa la evolución del miope desde que le detectan problemas de visión (sea a la edad que sea), como se adapta a los cambios y al medio progresivamente a medida que aumenta su miopía y baja su percepción de los detalles, hasta acabar convirtiéndose en un miope de libro. Todo un ejemplo de selección natural, ¡sí señor! Podríamos decir que los miopes tenemos nuestra propia teoría de la evolución.

Lo primero que aprende un miope es a guiñar los ojos, ya que se da cuenta de que su visión mejora (no mucho pero mejora), lo justo como para salir del paso a veces. Viene a ser algo así como un niño pequeño cuando va descubriendo, inconscientemente, acciones que le facilitan la vida. Este gesto es muy característico de los miopes, sobre todo de los que están empezando, ya que para aquellos con un poco más de miopía llega un punto en el que apenas les resulta útil y, además, es raro que prescindan de las gafas (para éstos, si probáis a guiñar los ojos a la vez que se achinan con los dedos, conseguiréis ganar bastante más agudeza visual).

Aparte de ser un gesto característico, es también una buena forma de comunicación no verbal entre miembros de la misma “especie”, a veces bien podría servir hasta de saludo :D

*La explicación del por qué mejora la visión de un miope al entrecerrar los ojos es la siguiente: cuando existe miopía, la imagen del objeto que se observa no se forma sobre la retina (que es donde se debe formar para tener visión nítida), si no por delante de ella. Cuando se da esta situación, en la retina se forma un círculo borroso (imagen desenfocada). El diámetro de dicho círculo depende mucho del diámetro pupilar, que es precisamente lo que varía el miope al guiñar los ojos. Con este sencillo gesto, se reduce el diámetro pupilar y con ello se consigue reducir el tamaño del círculo borroso, dando lugar a una imagen ligeramente más nítida.

Otras habilidades que el miope desarrolla por encima de lo normal son las relacionadas con el ámbito social, amoroso, etc. ¡Aquí no hay rival! si es que todo son ventajas... El hecho de tener una visión en lejos disminuida (cortos de vista nos llaman… ¡corto tu pad…!) nos juega malas pasadas en muchas ocasiones y provoca situaciones que al principio son incómodas y muy vergonzosas pero que luego te acaban dando igual. *Otro punto positivo: la miopía disminuye la timidez y hace que no te importe la opinión de los demás (aunque se deba a que no te estés dando cuenta que están hablando de ti, pero bueno algo es algo).

Una de esas situaciones embarazosas más típicas y que a mí más me gusta es la del saludo, por la calle, a alguien que no conoces y que, por no estar dentro de tu “campo de visión nítida”, confundes con otra persona y le saludas, con cierta efusividad, desde la otra acera. Como no llevamos ningún cartel que diga: “soy miope”, no tenemos excusa para evitar que el otro piense a saber qué de nosotros. Esto es algo que nos ha pasado a la inmensa mayoría. La miopía crea un estado de exaltación de la amistad que ni en las mejores borracheras.

Peor es que te ocurra la situación contraria, es decir, no saludar a alguien conocido porque no lo reconoces o por el “miedo” que cogemos a saludar a lo loco (sin seguridad visual) para evitar casos como los de la situación anterior. ¡Mejor es quedar mal con alguien no conocido que con uno conocido! Lo bueno es que éstos suelen saber que ves menos que Pepe Leches pero aun así, no hay cosa más fea que negar el saludo a alguien… ¡pues anda que no he saludado yo veces a gente sin saber quienes eran!

También hay algunos que usan su miopía como excusa para no saludar a gente que les cae mal. ¡Hay miopes pa tó! como veremos al final del post. 

Otra situación donde el miope destaca es cuando sale de fiesta. Se coge unas borracheras tremendas… Sí, sí, se pone doblemente ciego (de alcohol y miopía claro), y el hecho de juntar ese estado de embriaguez con sus ya conocidas habilidades sociales, hacen del miope un don Juan, un ligón. Da igual que seas feo, da igual que la otra sea fea… los miopes no somos gente superficial, no nos importa el físico (¡básicamente porque no lo vemos!) y eso gusta. 

La belleza es relativa, y más aún si eres miope. La miopía, al igual que el alcohol, altera la percepción de la realidad, y una de las consecuencias más directas es que, por lo general, las chicas son más guapas si las ves de lejos… y cuanto más lejos, mejor. La imaginación es optimista, y a tales distancias juega (y te la juega…) un papel importante. Por el contrario, ya se sabe que el miope ve muy bien de cerca (¡no todo son malas noticias!), por lo que somos muy buenos en las distancias cortas y nos defendemos bien en el cara a cara, que es lo importante. Aunque semejantes contrastes de nitidez les puede traer, a más de uno, alguna sorpresa, y más si hay alcohol de por medio. Así que ten cuidadito, no tomes decisiones si la chica (o el chico) está más allá de tu punto remoto, ¡respeta la “distancia de seguridad”!

*En óptica, el punto remoto es la distancia máxima a la que puede estar situado un objeto para que puedas distinguirlo con nitidez. Por encima de dicha distancia, lo verías borroso. Esta distancia se calcula haciendo la inversa de la cantidad de miopía que se tenga. Es decir, si tuvieras, por ejemplo, 1.25 dioptrías de miopía, todo lo que estuviese más allá de 80 centímetros lo verías borroso (1/1.25=0.8 metros)

Otra muy buena ventaja es que al ser el ojo miope un ojo con más potencia óptica de lo normal (motivo por el que vemos muy bien de cerca), se retrasan los síntomas asociados a la vista cansada (o presbicia).


Rompetechos, uno de los nuestros


Hay una frase muy conocida que dice: “no hay mayor ciego que el que no quiere ver”. Barriendo para casa quedaría algo así: “no hay mayor miope que el que no quiere ver”. Y es que, precisamente, hay determinadas ocasiones o situaciones en las que es preferible no ver la realidad (¿para qué?), y eso para un miope tiene fácil solución. 

Los miopes vemos sólo lo que queremos ver… claro que ésto a veces también tiene sus inconvenientes. Una de esas situaciones donde la miopía te proporciona un estado de felicidad transitorio puede ser, por ejemplo, la siguiente (verídica): noche de verano cualquiera, antes de dormir, sin gafas, miope total, pared blanca e impoluta y sin un mosquito en el techo, aparentemente claro… lo que hace que duermas libre de preocupaciones, que se agradece. Pero… a la mañana siguiente, te puedes imaginar el destrozo. Moraleja: ojos que no ven… ¡mosquitos que te pican!

Luego hay otras situaciones que no son tan graciosas (al menos para el que las sufre) y que conviene evitar. Si eres de esos miopes a los que ya les es muy difícil prescindir de su corrección óptica (me incluyo) y que casi tienen que dormir con las gafas puestas para no ver borrosos hasta sus propios sueños, no tienes por qué preocuparte demasiado en principio, ya que dudo que andes muchos metros miopizado… pero si eres de los miopes que aún se pueden defender bien, a veces, sin gafas o lentillas, corres el “riesgo” de sufrir una de estas. 

¿Ejemplos? ¡Muchos! Uno muy típico y fastidioso es este: existe una regla de tres directamente proporcional que dice que la probabilidad de pisar una caca de perro en la calle crece exponencialmente a medida que lo hace el número de dioptrías de miopía que se tengan… así que mejor ponte las gafas chaval, aunque sólo sea para ir a por el pan… que ya lo dicen los de la DGT: los accidentes ocurren con más frecuencia en trayectos cortos.

Bueno pues ejemplos como éste, un montón.




Aportaciones:

Cada miope es un mundo, por eso cada uno tiene sus propias historias y teorías. Algunas de ellas están sacadas de un grupo que tengo en Facebook en el que somos más de 350 miopes a día de hoy. El grupo se llama “Odio ser miope!!!”, y en él nos sentimos orgullosos de algo que odiamos ser (¡que incongruencia!) y compensamos la falta de visión con humor y filosofía, faltaría más. ¡Estás invitado! (os dejo el enlace más abajo).

Entre esas historias y teorías, a cada cual más variopinta, destaco las mejores: los hay que comentan que se desenvuelven mejor en la oscuridad por el hecho de estar acostumbrados a ver poco (tiene su parte de lógica), y que, por el mismo hecho, se acaban desarrollando más otros sentidos, como el olfato, el gusto, el tacto… 

Según comenta otra chica del grupo: "los miopes no tenemos la necesidad de comprar gafas sin graduar como los que van de modernos" (las modas, que ya se sabe como son...) y dice que unas gafas pueden aportar mucho estilo y personalidad. También los/las hay que opinan que dan un toque interesante, e incluso intelectual, a la persona.

Por cierto, incluso hay una chica que dice que se depila mejor por ser miope… eso sí, ¡sólo las cejas! (menos mal…)


Pues de momento nada más, espero que os haya gustado el post y que, si también eres miope, te hayas sentido identificado en algún momento. Si tienes alguna historia o anécdota sobre el tema, ¡compártela! (en los comentarios o en el grupo del Facebook) y la añado al post, que seguro que hay muchísimas más.

¡Un saludo!


Enlaces de interés:

Grupo “Odio ser miope!!!” https://www.facebook.com/pages/Odio-ser-miope/220368302830

Para saber más sobre la miopía: http://optica-porlacara.blogspot.com.es/2012/08/consideraciones-sobre-la-miopia.html
 
Blog de la compañera Rosa M. García Hdez – ¿Por qué mejora la visión de un miope cuando guiña los ojos? http://rosavision.blogspot.com.es/2009/04/por-que-mejora-la-vision-de-un-miope.html


Juan Carlos – Estudiante Óptica y Optometría UCM.



lunes, 7 de enero de 2013

Lentes de contacto (I): Usuarios en España


Bueno… ¡pues otra entrada más del blog y primera del 2013! Con ella vamos a ir empezando ya a hablar sobre un campo muy nuestro, la contactología o, en lenguaje más llano, la adaptación de lentes de contacto o lentillas, como frecuentemente se les llama. En México y países de América del Sur también se les conoce como pupilentes. La contactología la consideramos una rama de la optometría y, por tanto, su ejercicio está reservado al óptico-optometrista. Así que, primer mensaje obligado: si te decides a usar lentes de contacto, acude siempre al óptico-optometrista que es el profesional que debe adaptártelas y asesorarte tanto antes, durante, cómo después del porte de las mismas, llevando a cabo las revisiones adecuadas.




Pero antes de profundizar en este extenso tema y entrar a hablar sobre tipos de lentes de contacto, tipos de adaptaciones, tipos de materiales, de soluciones para conservarlas, etc etc, cosa que haremos en sucesivas entradas tratando cada una de estas partes, vamos a empezar con el análisis de un interesante estudio que llegó a mis manos recientemente. En él se realizó un estudio estadístico sobre el uso de lentes de contacto en España, estudiando diferentes parámetros (usuarios por Comunidades Autónomas, horas de uso, motivos del uso de lentes de contacto, tipos de lentes, entre otros). En este post nos centraremos en resumir dicho estudio, que adjunto más abajo, junto con otro estudio publicado en la Gaceta de Optometría y Óptica Oftálmica de Febrero de 2012 que complementa el post (ver referencias al final del post).

De este estudio extraemos la siguiente información: que a fecha de Julio de 2011, el número de usuarios de lentes de contacto en nuestro país, entre 12 y 65 años, era de 2,5 millones, lo que representa un 7,4% del total de la población española entre esa franja de edad (33,9 millones de habitantes). De este porcentaje, existe un mayor uso de lentes de contacto por parte de usuarios jóvenes (entre 12 y 34 años) decreciendo a medida que se aumenta la edad (ver gráfico). La edad media de los usuarios de lentes de contacto en España es de 30 años.


Uso de lentes de contacto por franjas de edad


Además, más mujeres que hombres usan lentes de contacto, en concreto un 59%. El porcentaje a nivel mundial se sitúa en 67%.

En cuanto a las regiones españoles, se puede observar en el mapa adjunto más abajo que existe una muy alta penetración de usuarios de lentes de contacto en Galicia (12,1%), junto a Aragón (11,8%), Navarra (9,5%) y Castilla y León (9,3%). En el lado opuesto está Extremadura, donde el porcentaje de usuarios de lentes de contacto es notablemente bajo (0,5%), muy alejado de otras Comunidades Autónomas con porcentajes bajos o moderados, como Canarias, Cantabria, Murcia… en torno al 5%.

Resumiendo, el mayor número de usuarios se encuentra en las regiones del Noroeste de España.


Porcentaje de usuarios de lentes de contacto por CC.AA


Siguiendo con el estudio, existe un 3,8% del total de la población española entre 12 y 65 años que en algún momento de su vida usó lentes de contacto pero abandonó su uso y prescinde de ellas en la actualidad. La media de edad de los usuarios que dejaron de usar lentes de contacto es de 29,4 años, siendo la franja de edad comprendida entre los 26 y los 34 años la más amplia (36,2% del total). Los motivos más frecuentes por los que dejaron de usar lentes de contacto fueron la incomodidad y el haber sido sometido a una operación de cirugía refractiva para corregir el defecto visual.


Motivos más frecuentes de abandono del uso de lentes de contacto


El porcentaje restante corresponde a aquel grupo de personas que nunca ha usado lentes de contacto, representando el 88,8% del total de la población española entre 12 y 65 años. Dentro de este grupo, 6 de cada 10 no utiliza ningún medio de corrección visual, siendo este porcentaje mayor en hombres y personas entre 12 y 44 años. En la región del sur de España es donde hay un menor uso de medios de corrección visual, y en el Este donde más.

En el lado opuesto están los que sólo usan gafas para corregir su defecto visual. ¿Las razones? La mayoría utiliza gafas simplemente porque les gusta usarlas. Otras razones: su óptico-optometrista habitual nunca se las ha recomendado; no les atrae la idea del uso de lentes de contacto; no saber si pueden usarlas o no. Por ello debemos insistir en la necesidad de acudir al óptico-optometrista para valorar si es viable la adaptación de lentes de contacto, teniendo en cuenta las características y circunstancias de cada caso particular.

Volviendo a aquellos que usan lentes de contacto, a un 27,8% de ellos les hubiera gustado empezar antes a usarlas. La edad media de comienzo del uso de lentes de contacto es a los 21 años y los motivos que llevaron a usar lentes de contacto a dichos usuarios fueron principalmente motivos estéticos (48%). Otros motivos fueron la seguridad y comodidad que ofrecen las lentillas frentes a las gafas (en caso de impactos o caídas por ejemplo) y también la mejora de la visión y aumento del campo visual que proporcionan las lentes de contacto. Interesante mencionar que un 8,7% de este grupo las utiliza para practicar deportes (muy adecuado), siendo la mayor parte hombres que no usan lentillas a diario.

Otro aspecto importante del estudio es el tipo de lentillas que más habitualmente se adaptan en España. Existen una gran variedad de tipos y materiales, optándose por unos u otros según lo considere oportuno el óptico-optometrista que lleve a cabo la adaptación de lentes de contacto. Aun así, es cierto que existe un gran desconocimiento por parte de la población sobre los diferentes tipos de lentes de contacto que en muchas ocasiones pueden ser muy útiles en casos más complicados. Hablaremos de todas ellas en siguientes entradas sobre lentes de contacto.

Siguiendo con el estudio, las más conocidas son las lentes de contacto blandas y también son las más usadas, debido a su comodidad y fácil adaptación. En concreto las blandas mensuales, con un 51,5%, son las más adaptadas (en mayor medida en menores de 25 años), seguidas de las diarias y, en menor medida, de las anuales. Comentar que un 27,1% de los usuarios que optan por el uso de lentes de contacto blandas diarias no las usa a diario, sino de forma ocasional. 

En conjunto, la mitad de los usuarios utiliza sus lentillas a diario, sean del tipo que sean, y la media de uso es de 9,5 horas al día, aunque el mayor promedio está en torno a las 8 horas diarias. Los más jóvenes las llevan puestas menos tiempo que los mayores de edades comprendidas entre los 35 y 44 años (ver gráfico)


Media de uso de las lentes de contacto (en horas)


En el lado opuesto están aquellos que no usan las lentillas todos los días. Los motivos más comunes son la incomodad por su uso regular, o por alternar el uso de lentes de contacto con las gafas, más común en mujeres. Otro motivo interesante es el uso de lentes de contacto solo cuando se sale a la calle, de fiesta, etc.


Motivos por los que no usan lentillas diariamente


*En el estudio se planteó a los usuarios de lentes de contacto la siguiente pregunta: “¿le gustaría poder usar unas lentes de contacto que pudieran permanecer en el ojo durante días, incluso al dormir?” A un alto porcentaje (71%) no le atraía en absoluto la idea, de hecho la mayoría refiere incomodidad al dormirse con ellas puestas una noche entera (cosa nada recomendable). Por el contrario, a un pequeño porcentaje, del 11,8% le atraía la idea de poder dormir con ellas más de dos días a la semana. Efectivamente, existen algunas lentillas especialmente diseñadas para uso prolongado que no se retiran del ojo para dormir durante un periodo de tiempo establecido, pero su uso es poco común (6%) y, por tanto, son poco conocidas.

Dentro de cada tipo de lentes de contacto existen diferentes materiales para diseñarlas, así como una gran variedad de marcas, fabricantes… etc. Del estudio se deduce que la mayoría de los usuarios de lentillas no saben de qué marca ni fabricante son las lentillas que usan. Un tercio sí que conoce lo que es el hidrogel de silicona, un novedoso material muy empleado en las actuales lentes de contacto blandas. El 60% de los usuarios saben que sus lentillas llevan ese material. Según se extrae del estudio de la Gaceta de Optometría y Óptica Oftálmica de Febrero de 2012, en España, durante el año 2011, se adaptaron más lentes de contacto de hidrogel de silicona que de cualquier otro material, lo que pone de manifiesto que han ido ganando posiciones en el territorio nacional, aunque el % de adaptaciones aún es bajo si lo comparamos con países como Australia, Canadá, Francia… 

De este mismo estudio es muy interesante destacar el creciente uso de las lentes de ortoqueratología nocturna (OrtoK), aunque aún en muy bajo porcentaje, y la baja proporción de adaptaciones de lentes rígidas permeables a los gases realizadas en España, muy por debajo si lo comparamos con otros países del mundo.


Tipos de adaptaciones en España


Otro punto interesante donde se adquieren las lentes de contacto. Afortunadamente, 9 de cada 10 usuarios de lentes de contacto las compra en ópticas, que es donde hay que comprarlas. Tiene su explicación: el hecho de comprarlas en la óptica lleva asociado que en todo momento exista un seguimiento por parte de un óptico-optometrista, que enseñará pautas de higiene, destreza en el manejo, hará revisiones “in vivo” tras meses de porte, podrá solucionar posibles problemas, valorar otras alternativas según cada paciente, detectar posibles patologías que se derivarían al oftalmólogo, etc. Es por ello que yo, desde luego, desaconsejo la compra por Internet que, de hecho, es ilegal en España ya que las lentes de contacto son catalogadas como producto sanitario. Por suerte, según el estudio, sólo el 0,8% de los usuarios compra sus lentes de contacto por Internet. También, sobre todo por el sur de España, hay un pequeño porcentaje (3,6%) que las adquiere en farmacias.

En cuanto a la compra de soluciones usadas para el mantenimiento de las lentes de contacto, la mayoría también las adquiere en las ópticas, y un pequeño porcentaje en farmacias. La solución de mantenimiento más vendida es la famosa solución única (78,8%), aunque no es el único método existente; hay otros que resultan muy efectivos, cómo por ejemplo, la limpieza con peróxidos.

Otro parámetro que se estudió y que además es uno de los más importantes, fue la frecuencia con la que el paciente acude al óptico-optometrista para una revisión. 4 de cada 10 usuarios acude una vez al año a revisión, siendo las mujeres las que más lo hacen. Lo recomendable es acudir a revisión cada 6 meses (o menos si así lo considera el óptico-optometrista) y, por suerte, existe un alto porcentaje de usuarios que así lo hace. La mala noticia es que hay un 15,2% de usuarios que no realizan ninguna revisión. Es más común en hombres que no usan lentillas diariamente y se da con más frecuencia en regiones del sur de España.

Por último, y no menos importante, hablaremos del gasto medio anual destinado a lentes de contacto. Viendo el gráfico, observamos que un tercio de los usuarios de lentes de contacto se gasta entre 100 y 200 euros al año en lentillas. Casi la mitad de los usuarios de 35 a 44 años se gasta una cantidad en este intervalo. El gasto medio es de 170 euros al año concretamente.


Gráfico del gasto medio anual en lentes de contacto


Un saludo, ¡y hasta la próxima!


Fuentes/referencias:

“Estudio Usuarios de Lentes de Contacto” – VII Forum de Contactología (pdf modificado con la información más importante): http://es.scribd.com/doc/119360465/Estudio-Usuarios-Lentes-Contacto-Modificado

http://www.cnoo.es/modulos/gaceta/actual/gaceta467/cientifico1.pdf [Lentes de contacto adaptadas en España en 2011. Comparación con otros países. Publicado en la Gaceta de Optometría y Óptica Oftálmica (publicación oficial del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas) – Febrero 2012]

Juan Carlos - Estudiante Óptica y Optometría UCM.